El primer paso a la hora de preparar el saque, es decidir donde quiero sacar, puedo elegir entre muro o la llamada «T» que es el centro de la pista donde se unen los dos recuadros de saque. Considero que estas dos opciones son las más adecuadas a la hora de ejecutar un saque certero. A tener en cuenta, para decidir un saque más complicado para el oponente, será prestar atención, por ejemplo, si es zurdo o zurda o que golpe le provoca más problemas a la hora de restar mi servicio.

Habiendo decidido previamente la dirección de mi saque, me voy a colocar de forma lateral, llevando la pierna dominante hacia atrás, manteniendo la espalda recta, apuntando con mi hombro no dominante, en dirección hacia donde quiero que mi saque se dirija. Mi brazo dominante estirado detrás de mi, con la pala bien levantada, formando un ángulo recto entre pala y brazo, mi brazo no dominante delante de mi, haciendo equilibrio y sosteniendo la bola.

Con posicionamiento lateral y el golpe armado, dejamos caer la bola, con el brazo no dominante, delante de nosotros; recomiendo dejar caer la bola y no botarla, al botarla podríamos transferirle efectos involuntarios que harían que la bola botase mal, en la caída libre nos aseguramos que la bola levante hacia arriba sin más; en el momento de golpear la bola, lo haremos siempre delante de nosotros, trasladando todo el peso del cuerpo hacia adelante para transferir todo el impulso y que el saque no flote.

Al acabar el impacto de la bola, la terminación del golpe es hacia adelante, con todo el cuerpo y el brazo que maneja la pala debe terminar detrás de nosotros. Todo esto para trasladar impulso a la bola y que vaya más pesada sin flotar.

