¿Te gusta el pádel?
Es un deporte accesible a todas las personas, está en pleno auge, principalmente porque un grupo de 4 amigos que decidan divertirse a través de la práctica de un juego, sin conocimiento previos, pueden pasar un momento divertido y disfrutar de un agradable tiempo en grata compañía.
El problema surge cuando decidimos que no nos basta con sólo pasar un buen rato y jugar. Queremos practicar el pádel como un deporte en el que evolucionar tanto técnica, táctica como estratégicamente. Ahí es donde la imagen del monitor es fundamental.
La evolución técnica, nos llevará a avanzar en el deporte de forma que la bola ya no saldrá e irá donde pueda, sino que, al contrario, podré decidir donde, en que momento y con que intensidad jugar cada bola en cada situación específicamente. Podré desarrollar una variedad de golpes y direcciones de bola, que me ayudarán a establecer una estrategia de juego adaptada a cada situación en particular. De esta forma, podrá trabajar una estrategia más específica, adaptada a mis contrincantes, de acuerdo a su juego y desarrollar una táctica acorde a mis oponentes.
Trabajar la parte física, también es imperativa, sobre todo, para erradicar el falso mito de que el pádel es un deporte peligroso y perjudicial para las extremidades.
El pádel, como cualquier deporte, requiere de una preparación física previa, un entrenamiento paralelo de trabajo de musculatura y elasticidad, que nos prevendrá de posibles futuras lesiones.
El pádel es un deporte de reacción, necesita mucha fuerza, sobre todo, en las extremidades inferiores. Desarrollar una buena musculatura en gemelos, cuádriceps e isquiotibiales, favorecerá el desempeño del desplazamiento en pista, y evitará lesiones. A estos, hay que sumarle los músculos del bíceps, tríceps y pectorales para fortalecer sobre todo el brazo dominante, que se encargará de dominar el uso de la pala y así evitar lesiones típicas como la epicondilitis y la epitrocleítis o dolores de hombro o muñecas.
Antes de la práctica de cualquier tipo de actividad física, debemos calentar la musculatura para evitar hacer esfuerzos con los músculos fríos. A su vez debemos cuidar esta musculatura con estiramientos posteriores al desarrollo de cualquier actividad.




